
Un cepillo suele entrar en la rutina de la mañana casi sin que lo notemos. Se toma un mechón, la herramienta gira en la mano y llega el siguiente movimiento. Al mirar su parte posterior aparece otra historia: la forma del cepillo ayuda a definir cómo se sostiene y se utiliza.
Los modelos rectangular y ovalado ventilados tienen una espalda curva y abierta, púas de nailon y cerdas de jabalí. Los espacios forman parte visible de su construcción. En la fotografía original, el cepillo rectangular se sostiene en un mechón junto a un secador. Se aprecia dónde queda el mango, cómo se apoya el cabello y la abertura de la parte posterior.
El rectangular mide aproximadamente 8 cm de ancho y 24,5 cm de largo; el ovalado, 7,2 cm y 22,6 cm. Ambos utilizan nailon, ABS y cerdas de jabalí. Su aspecto de tono madera no indica que tengan el mismo material que el modelo redondo.
El redondo tiene cuerpo de madera de haya y filas rectas de cerdas de jabalí, y se ofrece para dar forma a mechones. Cada opción incluye un cepillo. La colección propone tres formas para comparar. Sus ejemplos muestran cepillado por secciones, un levantamiento suave en las raíces y guiado del cabello durante el secado.
La historia está en el encuentro entre un gesto cotidiano y una forma concreta. Una curva abierta, una silueta ovalada o un cuerpo redondo cambian la escena del tocador. Empieza por el movimiento que buscas y elige según la forma y el uso indicado de cada opción.